Otoño contigo

Abro los ojos, miro a mi izquierda, contemplo como el otoño se asoma a la puerta que conforman sus pestañas. Sonrío y cuido de sus sueños, trato de regarlos cada día para que sus hojas no se vuelvan caducas. Acaricio apaciblemente su pelo, arropo con besos sus labios, abrazo su pecho desnudo, adiós a Berlín…