Respiración.

Aprendió a tomarse la vida con calma
se sentó frente al mar, sonrió y respiró.
De este modo sus pulmones
con la inestimable ayuda de la tráquea
por fin fueron capaces de inhalar
sueños vestidos de oxígeno
y exhalar, arrojando al vacío,
sus miedos camuflados en dióxido.

 

TAMARA CAMINO.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s